Nuestra historia

Por qué existe Estiora

Estiora nace de una observación bastante poco épica: en España pasamos ocho meses esperando el verano y luego lo aprovechamos menos de lo que nos gustaría.

No por falta de ganas. Por mosquitos, por calor y por una lista de pequeñas incomodidades que parecen menores hasta que suman: la cena que se levanta antes de tiempo, la noche que no descansas, el paseo que dejas a medias, el coche que quema.

Qué hacemos exactamente

No fabricamos. Seleccionamos. Buscamos productos que ya existen, los filtramos con criterios estrictos y nos quedamos con muy pocos.

Cómo elegimos

  • Utilidad real. Tiene que resolver un problema concreto, no sonar bien.
  • Facilidad. Si necesita manual de veinte páginas, fuera.
  • Portabilidad. Preferimos lo que puedes mover a lo que se queda fijo.
  • Relación calidad-precio. Ni lo más barato ni lo más caro: lo que compensa.
  • Adecuación al verano español. Terrazas, calor seco, mosquito tigre, coche al sol.
  • Honestidad de la promesa. Si un producto necesita exagerar para venderse, no entra.

Por qué no vendemos repelentes de pastillas

Los difusores que evaporan pastillas repelentes son productos biocidas y requieren autorización específica para venderse en España. No la tenemos, así que no los vendemos. Trabajamos con trampas de succión, que no emiten ninguna sustancia.

Lo que no somos

No somos fabricantes. No tenemos décadas de historia. No hemos vendido miles de unidades. Somos un proyecto pequeño y reciente que prefiere decirlo a inventárselo.

Si algo que te vendemos no cumple, escríbenos a [CORREO DE ATENCIÓN]. Lo arreglamos.